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miércoles, 21 de marzo de 2012

Luna



No sé si se habrán fijado en estos días pasados, pero hemos tenido una luna llena que hacía las delicias de los paseantes en las dulces noches vividas.

Esa luna que han podido disfrutar es la que nos avisa que “esto” ya está aquí. Es la que nos dice que para los días soñados apenas quedan semanas, largas, pero pocas. Es la que alumbra el camino, como aquella Estrella de Oriente que al principio de nuestra historia llevó a los Reyes hasta el que nació y vivió por nosotros, el que va a sufrir en sus carnes nuestros pecados y faltas, nuestros defectos, avaricias y desconocimiento de lo realmente importante, el que nos dio la vida y nos permite soñar cada primavera con la llegada de esa luna que está por llegar y que esperamos con ansias. Esa luna es la previa a la de “perescave” que nos anuncia la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Cuando miramos al cielo ahora vemos como va menguando la misma luna que hace unos días estaba plena. Quedará vacía, y será entonces cuando empezará a crecer, como en nuestros corazones va aumentando la sangre que lo riega, como las mariposas del estómago están llenando sin dejar sitio para otra  cosa. Los nervios se van apoderando de nosotros a la misma velocidad que mengua la luna que nos está abandonando, poco a poco, sin prisas.

Los amigos de las previas aún estamos de enhorabuena, la luna que ha pasado no es aún la que anuncia el principio del fin. Tranquilos mis queridos amantes de los días soñados, para llegar a Semana Santa ya sólo queda qué la que se ha ido vuelva a crecer. Cuando de nuevo esté en su máximo esplendor estaremos en eso días por los que lleváis suspirando todo un año, estaremos en la Semana Santa de tus Sueños.


Publicado en "La Voz de Ronda" 17/03/2012

viernes, 16 de marzo de 2012

Miradas


La vista trabaja estos días a marchas forzadas. No es que veamos más o la tengamos más cansada, es que la utilizamos para apreciar detalles que no hacemos el resto del año.

La Cuaresma se distingue por los colores, la inminente llegada de la primavera nos abre una paleta de luces distinta que nos anima a mirar con otros ojos, miradas de los niños que nunca hemos dejado de ser.

Miramos con otros ojos el nacimiento de los primeros brotes en los árboles, el azahar y los capullos en flor se distinguen y llenan nuestras ciudades y campos de un color que no tiene el resto del año. Igual que nos impregna de olores, también lo hace de colores.

Las miradas también se fijan en los pequeños detalles de nuestros altares. Preparamos los cultos de los titulares de las Hermandades y hacia ellos se van todos los ojos. Las candelerías que en Semana Santa alumbrarán nuestras imágenes en sus pasos y tronos ahora lo hacen para iluminarlas en sus templos. La belleza que se trasmite es apreciada aun más durante esta época del año.

Las miradas ahora se fijan en el cielo azul, en el sol que alumbra y en los detalles que preparamos para los días grandes. Los tronos y pasos que podemos apreciar ahora cómo no lo haremos en otras fechas. El detalle de la hojarasca o las flores que adornan unos respiraderos. Las cenefas que ahora vemos y luego pasan desapercibidas ante la inmensidad de lo expuesto. Los palios que cubrirán nuestras imágenes ahora nos muestran su belleza invisible, pasa desapercibida y ahora lo disfrutamos.

Miradas que nos llevan a sueños que dentro de poco veremos cumplidos.


Publicado en "La Voz de Ronda" 10/03/2012

martes, 13 de marzo de 2012

Olor


Los olores forman parte de nuestra vida, todo nos huele a algo, nos impregna y ya no lo olvidamos nunca. Nos pasa desde pequeños oliendo los guisos de nuestras madres, ese olor nos acompañará durante el resto de la vida.

El olor a naranja que desprende la cocina cuando se preparan los rosquillos típicos de estas fechas. El aroma a azúcar quemada que emanan de los buñuelos o pestiños que con tanto cariño nos hacían nuestras madres y abuelas y que ahora preparamos nosotros. El olor a vino de las torrijas o la canela que se esparce sobre el arroz con leche y hace las delicias de los más pequeños de nuestras casas.

No podemos olvidar el olor a bacalao, frito en tomate o en forma de croquetas. El aroma de las espinacas o acelgas preparadas con garbanzos que se preparan de forma especial durante estos días. La vinagreta del salmorejo que se hace para los días de vigilia o disfrutar de los huevos duros que elaboramos de distintas formas, como los limones dulces que se disfrutan en estas fechas previas a los días del gozo.

Pero si hay algunos olores que nos recuerda a la Semana Santa y a la Cuaresma que nos sirve de preparación para ella es el del azahar cuando se desprenden las naranjas del árbol o el olor a incienso, ese aroma nos lleva hacia las imágenes de nuestras devociones, o el olor a clavel y rosa o margaritas. El olor a romero recién recogido de nuestros campos para ambientar y adornar los pasos y tronos que arreglamos con tanto amor y cariño para nuestros días de gloria.

Los sentidos, que tenemos durante estos días a flor de piel y nos van haciendo el cuerpo para la explosión de sentimientos que tendremos durante los días soñados.


Columna "Es Cuaresma" publicada en "La Voz de Ronda"    03/03/2012

miércoles, 7 de marzo de 2012

Luz


Estamos en plena época de la luz, vemos como los días se van alargando. Cada jornada que pasa la luz se adueña un poco más del día para alargarlos, la oscuridad cada vez ocupa menos espacio, y eso nuestros corazones lo notan en cada latido.

La luz va empujando al invierno para hacerlo desaparecer poco a poco, acercándonos cada vez más a la primavera. Esa misma luz nos lleva a los días que llevamos soñando desde hace meses, una espera que vemos como nos va acompañando como la luz que se adueña de los días.

Dicen que la luz en esta época del año es más limpia y pura, debe ser verdad. Nos prepara para el buen tiempo, aunque los cofrades no necesitan de la Cuaresma para prepararnos, estamos todo el año preparándonos para estos cuarenta días con sus cuarenta noches que nos llevan a los días de la luz y el gozo.

Son estos días de luz los que nos inundan hasta el tuétano para hacernos más felices. Nos lleva como en volandas, nos falta tiempo como nos ha faltado la luz en los largos días de invierno que ahora se escurre por nuestros dedos, como el agua que no ha caído cuando debía y esperamos que no lo haga en ese tiempo de gloria.

En definitiva, la luz nos acerca y nos empuja hacia los días más llenos y plenos del año, esos días que hemos dado en llamar la Semana Santa de tus Sueños.


Columna "Es Cuaresma" Publicada en "La Voz de Ronda" 25/02/2012